Otoños cortos e inviernos largos. Temperaturas tibias de día y frías de noche. Días largos en verano y noches eternas en invierno. El clima patagónico está lleno de colores y de contrastes. En la Patagonia Andina es de bastante lluvia en primavera y verano, y fuertes tormentas de nieve en invierno, llegando hasta los 2.000 mm por año y generando un ambiente muy húmedo.
Yendo hacia el Atlántico, la Patagonia se torna más seca y el promedio de lluvias baja fuertemente a tan sólo 200 mm anuales.
El viento es un actor principal durante los días de verano y pasa a un papel secundario más avanzado el invierno. Con este panorama, la mejor época para visitar la zona es entre diciembre y marzo, a no ser que sea un amante de la nieve que viaja, inevitablemente, en invierno.
Cabe destacar que el Parque Nacional de Torres del Paine posee un microclima en el sector de Laguna Azul, donde las temperaturas aumentan considerablemente en época de verano llegando hasta los 30 ºC, cuando al mismo tiempo, en la parte de las alturas cordilleranas, hay un clima de hielos y de gran humedad. |